Historia infame

Atentado en el metro de Moscú – Marzo 2010

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Dos terroristas suicidas causan decenas de muertos en el metro de Moscú

Mueren al menos 38 personas.- Una de las explosiones ha tenido lugar cerca de la sede de la antigua KGB.- El Gobierno apunta a islamistas de Cáucaso del Norte como responsables del atentado

El terrorismo ha vuelto a golpear ayer la ciudad de Moscú tras un largo intervalo y lo ha hecho en uno de sus sistemas más vulnerables, el metro , y en horas de máxima afluencia, con dos atentados cuidadosa y estratégicamente planeados para multiplicar el efecto desestabilizador y distorsionar al máximo el tráfico en el principal medio de transporte de esta metrópoli, que es utilizado cada día por nueve millones de personas .

Los atentados, que según datos provisionales han costado la vida a 38 personas y causado heridas a otras 70 -muchas de ellas de gravedad-, han ocurrido con un intervalo de algo más de media hora en dos estaciones clave, que se encuentran unidas entre sí por una misma línea (la línea roja) y son a la vez puntos de transbordo con otras líneas. Ha sido precisamente en la línea roja donde han sucedido las explosiones, primero en la estación Lubyanka, a las 7.56 horas de la mañana (dos horas antes en España), y luego, en Park Kulturi, a las 8.40 horas.

Aunque de momento ningún grupo se ha adjudicado la autoría del ataque, el Kremlin apunta como responsables a los islamistas de Cáucaso del Norte, una región plagada de insurgentes y cuyos líderes ya han amenazado con ataques a ciudades e infraestructuras en Rusia.

En los dos casos, las explosiones han tenido lugar en el interior de trenes cuando estos se encontraban en la estación, por lo que entre las víctimas hay tanto pasajeros a bordo de los vagones como los que se encontraban en los andenes. A los atentados han seguido confusión y momentos de pánico, según testigos, así como falsas alarmas sobre otros atentados que no se han confirmado.

Mujeres suicidas

El fiscal de Moscú Yuri Semen ha manifestado que las explosiones respondían a un mismo modelo y supuestamente han sido provocadas por terroristas suicidas que llevaban los explosivos pegados al cuerpo. Esta hipótesis ha sido avalada después por el Servicio Federal de Seguridad que ha añadido que los supuestos terroristas eran mujeres, y así se lo ha comunicado al presidente ruso, Dmitri Medvédev . De entrada se había barajado la posibilidad de que los explosivos se hubieran activado a distancia con un teléfono móvil.

El jefe del Servicio Federal de Seguridad (SFS), Alexandr Bórtnikov, ha afirmado que las mujeres suicidas procedían de Cáucaso del Norte. "Según los datos preliminares, los atentados fueron cometidos por grupos terroristas que tienen relación con el Cáucaso del Norte. Ésta es la versión principal", ha dicho Bórtnikov al informar a Medvédev, según las agencias rusas. Bórtnikov ha asegurado que "en el lugar de las explosiones se encontraron fragmentos de los cuerpos de dos mujeres suicidas (…), que se cree que proceden de Cáucaso del Norte". Las fuerzas de seguridad rusas buscan ahora a otras dos mujeres que acompañaron a las terroristas suicidas hasta la entrada del metro moscovita y que fueron filmadas por las cámaras de seguridad del metro. Asimismo, están tras la pista de un hombre de unos 30 años, con barba y vestido con una cazadora azul, gorra de béisbol oscura y zapatillas deportivas blancas, que también podría estar relacionado con el atentado.

La estación de Lubyanka se encuentra junto a la sede central del Servicio Federal de Seguridad (SFS), la antigua KGB de la Unión Soviética, por lo que el primer atentado puede considerarse un desafío simbólico contra la institución encargada de dirigir y coordinar la lucha contraterrorista.

Investigación por terrorismo

La última oleada de terrorismo en Moscú se remonta a 2004, año en que sucedió también la toma de rehenes en la escuela de Beslán, en Osetia del Norte, que se saldó con más de 300 muertos. En febrero de ese año se registró un atentado entre dos estaciones de metro en el que murieron 41 personas y 250 resultaron heridas. En agosto, junto a la estación de Rizhskaia, una explosión produjo la muerte de 10 personas. Antes había habido actos terroristas en el metro de Moscú en 1996 (cuatro muertos), 1998 (tres heridos), 2001 (veinte heridos).

El alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov, se personó inmediatamente sobre el terreno. El fiscal general del Estado, Yuri Chaika, ha asumido la responsabilidad por la investigación y se ha incoada una causa criminal por terrorismo.

Las pistas de los atentados llevan a los insurgentes islamistas radicales del norte del Cáucaso . Recientemente, en una operación del Servicio Federal de Seguridad en Ingushetia resultó muerto Said Buriatski, nombre de guerra con el que se conocía al ideólogo del terrorismo suicida, que en realidad se llamaba Alexandr Tijomírov, y procedía de Ulan Udé, la capital de Buriatia, en Siberia. De padre buriato y madre rusa, Buriatski, que de pequeño fue educado en el budismo, se encargaba de preparar a terroristas suicidas. A él se le atribuye entre otras cosas el atentado contra el tren Nevski, en la ruta de San Petersburgo a Moscú, que sucedió el 27 noviembre 2009, y a resultas del cual perecieron 28 personas. Ahora, lo ocurrido en Moscú hace pensar que alguno de sus discípulos podría continuar la labor del maestro.

Las 'viudas negras', la nueva arma de los terroristas

Las mujeres protagonizan la mitad de los atentados en Rusia desde 2002

Las mujeres se han convertido en la otra cara del terror. Son Las viudas negras de Chechenia: esposas, hermanas o hijas de los caídos en los enfrentamientos de 1994 y 2000. La participación femenina en atentados suicidas atribuidos a la insurgencia del Cáucaso Norte ya no es una tendencia. En la última década, cerca del 40% de los ataques han sido obra de féminas.

Para Magnus Ranstorp, uno de los mayores expertos internacionales en terrorismo, la intervención de cuatro mujeres en los ataques de ayer contra el metro de Moscú apunta directamente a las viudas negras y remite al vínculo étnico. Pese a las vacilaciones iniciales del Gobierno del presidente Dimitri Medvédev, Ranstorp, director de uno de los centros del Instituto Sueco de Defensa, ve en estas mujeres un motivo más para descartar la influencia de Bin Laden en la lucha independentista. "Nunca ha habido muchos extranjeros de Al Qaeda, a pesar de algunos que, como Mohamed Atta [ideólogo del 11-S], querían unirse, inicialmente, a la lucha en en Cáucaso", asegura.

Desde 2000, la guerrilla ha convertido a las chechenas en un arma. El informe sobre mujeres suicidas de Pedro Baños, profesor del Centro Superior de Estudios de la Defensa, recoge que para las mujeres es más fácil pasar desapercibidas, levantan menos sospechas y no les impulsa una idea, sino el desamparo y la venganza. Tanto la propaganda rusa como la chechena han utilizado ambos argumentos, atribuyendo a las suicidas un fanatismo radical o una absoluta desesperación. Solas, no tienen nada que perder.

El último objetivo, una estación cercana a las oficinas del servicio de inteligencia ruso, es, además, "ilustrativo del hecho de que quieren golpear simbólicamente movidas por la venganza", explica Ranstorp. Las mujeres han protagonizado casi la mitad de los ataques de la insurgencia caucásica contra Rusia desde 2002, cuando la irrupción de medio centenar de militantes (22 de ellos mujeres) en el teatro Dubrovka dejó 117 muertos. Un año después, en junio de 2003, Zarema Muzhakhoyeva, la esposa de 22 años de un independentista checheno fallecido, se convirtió en la primera viuda negra. "No os odiaba antes, os odio ahora, y cuando vuelva os haré volar a todos", dijo tras sobrevivir a un atentado fallido.

"Con frecuencia son mujeres próximas a los terroristas", explica a France Presse Vladimir Vassiliev, jefe del comité de seguridad de la Duma (cámara baja del Parlamento). El fenómeno no se circunscribe al Cáucaso. El terrorismo femenino llega a Sri Lanka, Irak o Palestina, incluso se vincula a la amenaza islamista en los últimos años, ya se trate de militantes radicales o jóvenes repudiadas. Entre las viudas también hay embarazadas, madres solteras o incluso deficientes mentales que son chantajeadas para inmolarse por la causa, ha contado Yulia Yuzik, autora de Las novias de Alá. Según la periodista rusa, sólo una de cada diez está dispuesta a morir por una idea.

El Cáucaso: la zona más conflictiva de Rusia

La lucha de Moscú por el control de esta región con más de 60 etnias diferentes se remonta al siglo XVIII.- Las guerras de Chechenia simbolizan el abismo existente con el Kremlin

El Cáucaso se localiza en el sudeste del continente europeo, entre el mar Negro y el mar Caspio, a caballo entre Europa y Asia. En su vertiente sur coexisten tres países que recuperaron su independencia en 1991 tras la desintegración de la Unión Soviética: Armenia, Georgia y Azerbaiyán. La vertiente norte pertenece a Rusia y en ella se hallan siete repúblicas autónomas: Chechenia, Osetia del Norte, lngushetia, Daguestán, Kabardino-Balkaria, Karachevo-Cherkesia y Adiguea. En la región caucásica viven unas 30 millones de personas. Existen más de 60 etnias diferentes. La religión mayoritaria es la cristiana ortodoxa, pero la minoría musulmana es mayoría en varias regiones. Chechenia e Ingusetia están emparentadas por sus comunidades musulmanas.

La lucha de Moscú por el control del Cáucaso se remonta al siglo XVIII, cuando el Ejército del zar Pedro el Grande llegó a la zona para mantener alejado al Imperio Otomano. Desde entonces, los conflictos étnicos y nacionalistas son constantes. Tolstoi relata esta tensión y confusión en su libro Hadjí Murat (Verticales). Además, existen factores económicos y geoestratégicos que convierten a este territorio en un polvorín. Tanto Rusia como Estados Unidos consideran el Cáucaso esencial para sus intereses al ser una de las puertas que comunican Asia con Europa y ser al mismo tiempo una zona rica en hidrocarburos y yacimientos de uranio.

El norte del Cáucaso es el más problemático por la búsqueda de independencia de las provincias. Con el colapso de la Unión Soviética en 1991, las ansias independentistas de Chechenia volvieron a despertar y en 1994 los rebeldes chechenos entraron en guerra con Moscú. Los insurgentes consiguieron detener la ofensiva rusa. El Gobierno de Boris Yeltsin se vio obligado a retirar las tropas rusas tras dos años de conflicto armado y tuvo que declarar el alto el fuego unilateral en 1996. La República de Chechenia se mantuvo independiente hasta 1999. El precio, sin embargo, fue muy alto.

En 1999, guerrilleros chechenos atacaron enclaves de Daguestán y el Ejecutivo ruso, enfurecido por una serie de atentados en Moscú que atribuyó a los rebeldes chechenos, decidió atacar a sangre y fuego la república chechena. En mayo del año 2000, el primer ministro Vladímir Putin restableció el gobierno directo del Kremlin en tierra chechena. Desde entonces, la sociedad de Chechenia está bajo el control de administraciones prorrusas. El año pasado, Rusia dio por terminada la guerra en Chechenia y su actual presidente, Ramzán Kadírov, es un fiel aliado de Moscú.

El año pasado, el atentado contra el presidente de la república de lngushetia, Iunisbek Yevkúrov, aumentó la tensión en la zona y mostró el deterioro de la situación en las regiones del Cáucaso ruso.

Fuente del texto: El País (España)

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