Lucha libre

Escrito por Daniel de Culla el . Publicado en Elogio del Rebuzno - Por Daniel de Culla

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En las cercanías de Cardona, en Cataluña, en un luco o bosque gentilicio se va a celebrar una pelea de lucha libre entre dos, como si de pelea de gallos se tratara. El uno es lucharniego, preparado en el Morbihan, Bretaña francesa; el otro es del megalítico, pues fue amigo de Escipión Emiliano con quien asistió al sitio de Numancia, a quien el pueblo o masa, cual dólmenes y cromlechs, educada en la psicología del fascismo o el pan bendito de la fe y el embuste, adora.

Por un lado, sentados uno frente a otro sobre una banqueta pegada al palo que sujeta las cuerdas, está Ludovico Pío, gobernador de la Insula Barataria, que se presenta como emperador de Occidente, cual Lucifer, estrella de la mañana y de la tarde que huye de la luz y la razón; por el otro, Tarquino Prisco, resbaladizo, libidinoso, claro en el razonamiento, duque de Milán, que en la Historia pasará como figura que llegó a los postres de la independencia de Cataluña.

Prontamente, sin dilación, comenzará el combate en la tormenta limpia de la Patria que, al no tener cosa que reseñar, harta de fútbol y desahucios, se inventa un combate de independencia a dos. Ya se le prepara un lucillo o urna de piedra en que suelen sepultarse personas de distinción, enterrando con él su lucimiento o acción de lucirse en la consulta soberanista de un pueblo, sobresaliendo en su ejecución, lisiando a brazo partido, dando la sensación de que se pegan de verdad, para ludibrio, escarnio y mofa del populacho, en rudimento, frotándose, estregándose, rozándose uno con otro, lendos, bellacos a moneda de poco valor.

El Lucharniego lleva en la frente un adorno mujeril o venda como la usada por mujeres en tiempos antiguos., y dice que va a más. Que no le importa que le pase como a la mujer de Tarquino Colatino, que provocó con la muerte que se dio a si misma el destronamiento de Tarquino el Soberbio que la había ultrajado.

Cierto reptil saurio de Castilla que se acercó a la cancha a contemplar el combate dijo:

"Este combate amañado luce muy grande desde aquí. Se ve que les luce lo que trabajan, les luce lo que se pegan", en una farsa donde ellos pierden muchos pelos de tontos. Pan y Circo es lo que le interesa al Capital para besar y atontecer a los pueblos, que cual mamblas, mámoas o túmulos llevan a cuesta la cámara sepulcral de tiedra; y, aunque esté amañado el combate de consulta soberanista, la ilusa independencia sabe utilizarlo y el gobierno sacar provecho de este combate que produce utilidad y ganancia a nivel de estado totalitario y de votos.

Ludovico Pío salta de alegría pues la fuerza bruta le protege, y más todavía, viendo cómo Cataluña siendo un monte con un cráter en su ánima queda reducida a un lagunato, cobrándole de por vida la luctuosa, antiguo tributo feudal que se pagaba a la muerte del señor, y erigiendo, a petición del griterío francofascista, un túmulo como el de Cangas de Onís pisoteado y eyaculado por la erección de un iglesia, la de Santa Cruz, edificada sobre él.

"La nación, le dice Tarquino a Ludovico, está domesticada, subyugada, Es carnaza para los buitres de la corrupción, como dijo Constantino al referirse a los venados, "que son carne para cubrir las laderas y cubrirlas de piedras aisladas o menhires, recordatorios de su crueles y criminales hazañas como las que se contemplan por los caminos que nos hacían andar los curas, cuando colegiales, nos llevaban de excursión al Valle de los Caídos o al Cerro de los Angeles, haciendo parada ante cruces del camino y humilladeros, cual pequeños túmulos o mámoas repletas de calaveras y con un agujero en la nuca representativo del tiro de gracia "por la gracia de dios", asentadas sobre un corte en tierra para mostrar las deposiciones de los perros y del ser humano que habitan estas tierras.

"Todo quedará en agua de borrajas, Tarquino, amigo", contestó Ludovico.

Y, cuentan, que se hicieron un morreo, que todavía cantan los pajarracos que trajeron de Andalucía los de Utrera, ciudad honorífica del flamenco, en Sevilla.

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