Ino

Escrito por Daniel de Culla el . Publicado en Elogio del Rebuzno - Por Daniel de Culla

0
0
0
s2smodern

La estampa que vemos es de poesía pastoril. Un padre, que parece un bucranio, figura decorativa de escultura que representa una cabeza de buey, y sus dos hijos, chico y chica, que han venido ahora en verano donde suelen venir casi siempre a sentarse padre e hijo en un quitamiedos colocado sobre el viejo puente de la antigua carretera que va desde Torregalindo a Moradillo de Roa. El río que pasa bajo el puente es el río Riaza, río truchero de truchas venidas por el monte de Moradillo desde Sacramenia, que no tiene quite y parece librarse de una estocada al viento, recordando aquellos versos de "por el mar corre la liebre, por el monte las sardinas, tra la la". También, hay matas, y árboles altos.

La chica está sentada junto al Asno erecto, Juanelo, que han traído. El sol brilla en los bucles de la chica. Ella le ha colocado en la testera un quitapón, adorno de lana de colores que le hizo su madre para el Burro. La madre se ha quedado en casa, pues tiene que echar a las gallinas y coger los huevos puestos, pues sobre un huevo pone la gallina, así como atender la casa y preparar la comida.

Ella no deja de admirar la extremidad movible en que están insertas las plumas de sus sueños, riendo vaginalmente como hacen las mozuelas poniendo la boca con un descompasado reír, con los ojos llenos de esperma que parece que lloran. Ahora ella le está pasando al Asno las hojas del Arte de Amar, de Ovidio, un libro medio comido, mientras se fija en la asnal erección y sueña con poder un día columpiarse en tal badajo y, si se tercia, ordeñarlo, pues su madre ya le había advertido "que las hembras hemos venido al mundo a ordeñar Burros".

Desde lo alto del puente, su hermano la acosa con una lluvia de espigas de trigo cogidas en el campo después de la siega, arrojándoselas con un canuto. Ella no le hace caso. A ella le importa el asnífluo badajo, que ahora le parece un divino badajo bajo la capa del cielo. "Cañamiel, caña dulce palo", exclama. A los lejos, ella sola, escucha el silbato del capador que pasea los pueblos. También, se fija en un verdugal, monte bajo que después de cortado o quemado se cubre de verdugos o renuevos.

El sonido del silbato fue roto cuando el hermano le pregunta al padre:

-Padre, ¿por qué Rebuzna el Asno aunque tenga listo el pienso?

El padre le contesta:

-Hijo, si Rebuzna el Asno es porque tiene ganas de joder, que lo mismo les pasa a los humanos machos.

Ahora la chica recuerda las palabras que le dijo su abuela un día asando castañas: "Hija mía, sólo son dios, la virgen y los santos los que pueden tocar tal badajo desde el anochecer, a la salutación angélica, hasta el amanecer por igual motivo". Para la joven, el Asno erecto hablaba como un oráculo, leía indiscutible y con gran autoridad. Su verga era palo precioso de los Trópicos, palo santo, palo campechano, enjaretado, trazo o rasgo erecto de una verga con la i mayúscula y la l que le representa en tal palo, palo de gul en campo de verde oro (el sol tiraba a verde en el color). La Verga palpitante embargaba su atención y excitaba su interés vaginal, pues para ella el Asno erecto leía de carrerilla y escribía con la verga en prosa y verso. Una verga verrionda en celo, lista para hacerse a la mar de amar. Ella se sentía Jumenta atada a la escabrosa tahona.

El padre, para atraer la atención del hijo, había traído consigo un libro de leyendas mitológicas griegas y, cuales un versiculario que canta los versículos, el chico fijándose en el río por donde corre o puede correr el agua, comenzó a leerle, diciendo:

-Hoy toca hablar sobre Ino. Escucha:

-Como sobre un lienzo de Rubens plasmada, suena la música de Telemann en su cantata dramática "Ino" a los cuatro vientos principales : Bóreas, el más poderoso de los vientos, cuya violencia fue evocada por todos los poetas desde Homero, autor de los poemas épicos la Ilíada y la Odisea, hijo de un titán y de la Aurora, que raptó a la hija de Erecteo, Oritía, de la que tuvo varios hijos: Quinione (nieve), Aura (brisa), Zetes y Calais, llamados los Boréadas; Euro, Noto y Céfiro, son los otros tres vientos.

Ino, Leucótea después de ser transformada en ninfa, era hija de Cadmo, fundador de la ciudad de Tebas, y Harmonía, hija de Ares y Afrodita, quien celosa, agarrándole del rabo a Atamante, casó con él, queriendo librarse de sus hijastros Frixo y Hele adoptando a Dioniso, fruto de un amor adúltero de Zeus a quien quería educar junto a sus hijos legítimos.

Dioniso, semidiós de la exuberancia de la naturaleza, y muy especialmente de la viña, que provoca la embriaguez, la inspiración desenfrenada y el delirio místico, que se encarna en toro, cabra o serpiente y su símbolos vegetales son la hiedra y la viña enroscada en torno a un báculo para formar el tirso, tuvo un nacimiento milagroso: Sémele, instigada por la celosa Hera exigió a Zeus , para ser preñada, que se mostrara a ella en cueros y cagando, apareciendo el trueno y el rayo, cayendo Sémele fulminada, más salvando Zeus al gestante niño, arrancándole de su vientre e introduciéndole en su propio muslo donde terminó la gestación, que por eso a Dioniso se le llama el resucitado, "el nacido dos veces". En el momento del parto, no estuvo Ilitia, divinidad protectora de las mujeres casadas.

Cuando, un día, enloquecida, Ino bajo desnuda a la mar para orinar y ahogar a sus propios hijos, las divinidades marinas al recibir esta lluvia de estrellas se apiadaron de ella y la convirtieron en una nereida o divinidad marina, diosa del embruno protectora de los marinos, que cabalga sobre las olas personificando su movimiento rápido y el aspecto risueño del mar.

El joven, como salvado por un carnero alado dotado de un vellocino de oro que le corneó y le llevó a no escuchar al padre, le dijo a éste.

-Padre, la mitología griega no es más que Jodienda, como la Biblia y todos los textos sagrados, y en la Tierra como en el Cielo se hereda follando.

-Hijo, le respondió el padre. Te salvas porque eres un ganso, que si no te mato aquí mismo con la quijada con la que Caín mató a Abel, la quijada de ese Asno que tanto admira tu hermana.

-Daniel de Cullá

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

UK betting sites, view full information www.gbetting.co.uk bookamkers