El jardinero meditabundo

Escrito por Daniel de Culla el . Publicado en Elogio del Rebuzno - Por Daniel de Culla

0
0
0
s2smodern

Es en los Huertos de don Ponce, en Capiscol, Burgos, los puerros vueltos a lo divino, y el jardinero meditabundo, galán metido a hortelano, está echándoles viagra por culpa de su mal de amores, ya que su pene es corto y perezoso, propio de un lego tunante.

Anda a la caza de "guarras", como él mismo dice, y "muchas pienso follar", pues, y gracias a estos puerros, y su conjuro, he de cantar en el Monte de Venus, o en el As de Oros, o culo, por detrás. El llama a sus surcos las "Trompas de Falopio", que, ahora, se pone a regar.

Se han acercado compañeros a ver y consultar si la viagra ha hecho efecto en los puerros. Le dicen que, en vez de gastar el tiempo y dinero en viagra y puerros, es mejor que ahogue su pene y pena en vino y pan, o que se deje por la espalda trasudar haciendo razón y acepto por el culo, que todos los hombres algo de maricones son y están.

¡Los puerros han crecido¡ altos y regordetes, pareciendo miembros de Ovidio, de Quevedo, o cualquier pene de rufián. El jardinero meditabundo, va y arranca, con fuerza, uno, que a todos hace inclinar. Va y sacude el puerro cual hisopo eclesial y escribe en el aire el verbo Amar, adquiriendo voluntad, en este mismo instante, de follarse una hortelana que inclinada en su huerto está, enseñando su honra y su deshonra por el batidor de unos muslos donde Eva le puso el yugo a Adán.

El le pide a ella consentimiento. Ella le acepta. Entonces, él rezándole al puerro estas letrillas:

"Si tienes honra puerro mío
Haz que mi voluntad sexual
Fuerce la ocasión
De entrarle a Rosa, la hortelana
Por detrás, tris, tras."

Besa el puerro, le lanza a lo lejos y, al instante, de su bragueta sale algo tan tieso y leal que, por él y su erección, toma contento la hortelana y, con él, le obliga al hortelano sus lomos azotar. A Rosa, la `piadosa, le ha entrado por atrás, acto que han admirado todos los demás hortelanos quienes, en este instante, se han puesto a mirarse su pene, por ver si, en su varonil presencia, podrían en esta Rosa hospedar.

Custodio, el Jardinero Meditabundo, en este su equinoccio pascual, se siente el mejor de los galanes, tanto, que arroja las últimas gotas de su semen sacudiéndose el puerro en la faz de los demás.

-Daniel de Cullá

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

UK betting sites, view full information www.gbetting.co.uk bookamkers