Con Rita Hayworth

Escrito por Daniel de Culla el . Publicado en Elogio del Rebuzno - Por Daniel de Culla

0
0
0
s2sdefault

Hurgando en un cajón de mi mesilla de noche, comprado en calle Bolivia, en Madrid, entre algún pene ridículo de juguete y algún que otro chocho saltarín, experimento una sensación muy agradable, que me va del corazón a la punta del capullo, al encontrar entre estos juguetes una carterita de cerillas del Rita Bar, de la General Fosforera, donde conocí a una de mis primeras novias de amar, de las primeras que me enseñó el camino de la ausencia y la sustancia de la O, sustancia del acto sexual que se encuentra en la comicidad propiamente escénica de la penetración. Además, ella se llamaba María de la O.

Cómo me encantó estar en esta especie de convento lujurioso del Rita bar, máxime cuando Margarita Carmen Cansino me había encantado desde siempre y había sido el ideal supremo para mi lujuria y masturbación continua. Soñar el ir a su potorro y entrar en su villa imperial con pelitos a la entrada era como marchar de la mano de san Juan de la Cruz hacia su Monte Carmelo desde Maspalomas, en la costa canaria, municipio de san Bartolomé de Tirajana, campo nudista, desnudos los dos y con el pene erecto, haciendo burla a las olas.

Mi amor está expuesto en esta caja de cerillas donde de las diecinueve cerillas faltan dos, sin duda por los dos cigarrillos que nos encendimos cada uno, que nos dio candela antes de subir al piso de la calle Orense, ella con la candela en la mano alumbrando la flor del castaño.

El rostro de La Cansino, Rita Hayworth, "La dama de Shangai", estaba dibujado en la vagina de María de la O, al menos así lo veía yo, como en cada avión de combate americano de la segunda guerra mundial, al igual que en los rostros de Orson Welles y Ali Khan, cuyos mofletes eran idénticos a las nalgas de Rita, vista por detrás. Una reproducción facsimilar de la carátula del culo haiworthiano.

Yo amaba a Rita, la novia de Hollywood. Ella era "dueña de mi vida" "puta de mis ojos y sólo amante mía". Alguna vez me vestí con ropa muy parecida a la de ella, pero con precipitación, sobre todo al hacer el acto sexual, que es como quitarse un vestido para quedar con otro. También, al estilo de Gene Kelly y Fred Astaire. Recuerdo que yo le decía a María de la O:

-Sólo los ángeles tienen pene: recordando la película "Sólo los ángeles tiene alas". Y ella me contestaba:

-Qué bobo. Dándome una hostia consagrada como la de Rita en su "Gilda", cuya bofetada a Glenn Ford la inmortalizó.

-¿Quién te la mete, ahora, María de la O, le preguntaba. Y ella respondía:

-El cabrito de Adán.

Ahora arranco y enciendo una cerilla. Ya no soy un guapo chavalote, siempre erecto, como antes. Para elevar mi pene hasta el cielo le ato un globo con gas, de esos que suben hacia arriba si le sueltas, y me le sube, sube. Hasta el cielo de Alzheimer, donde están todas las divas, y Rita Hayworth ¡la primera¡

Sé que está ahí y le digo frotándome:

-Rita, este es el pene de mi querida adorada. Quiero ver lo que le amas.

Le doy tres golpecitos, y salgo dando brincos, porque me corro hacia dentro, " brevedad sin sustancia", como me dijo una bella puta de la calle Hortelanos, en Burgos, que hace pajas con final feliz, ya que estoy operado de próstata.

-Daniel de Cullá

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

UK betting sites, view full information www.gbetting.co.uk bookamkers