Los aforismos de Friedrich Nietzsche – C1

el . Publicado en Frases, citas y proverbios

0
0
0
s2sdefault

CAIDA

¡Lo terrible no es la altura, sino la pendiente! Así habló Zaratustra

CALIFICACIÓN

Llamamos buena o mala a una cosa en relación con nosotros, no con la cosa misma. Filosofía general.

CALUMNIA

Cuando nos ponernos sobre la pista de una calumnia infamante, no debemos atribuirla a nuestros "enemigos" leales y sinceros, pues siendo éstos nuestros enemigos, no encontrarían fe para semejante calumnia. Pero aquéllos a quienes fuimos útiles durante un cierto tiempo, y que, por una razón cualquiera, pueden estar secretamente ciertos de no obtener nada de nosotros, ésos son los capaces de poner en circulación una infamia a costa nuestra: encontrarán crédito, por una parte, porque se supone que no inventarían nada que pudiera perjudicarlos personalmente; por otra, porque nos han conocido más de cerca. Para consolarse, el que así ha sido calumniado puede decirse: "Las calumnias son enfermedades de los demás que estallan sobre nuestro propio cuerpo; demuestran que la sociedad es un solo organismo moral, de suerte que tú puedes emprender sobre ti mismo la cura que habrá de ser útil a los demás." Humano, demasiado humano.

CALLAR

Es muy difícil vivir entre los hombres, porque es muy difícil guardar silencio. Así habló Zaratustra.

CANALLA

La vida es un manantial de goces; pero donde la canalla bebe deja envenenadas las fuentes. Así habló Zaratustra.

¡No ha sido el odio, sino el asco, lo que ha destrozado mi vida! ¡Ay! ¡Muchas veces sentí cansancio de espíritu citando vi que también la canalla era ingeniosa! Así habló Zaratustra.

CANSANCIO

El cansancio trae consigo para el pensador una ventaja: le deja emitir aquellos pensamientos que en otro estado menos relajado y, por consiguiente, más comedido, no confesaría. Sentimos pereza de proponernos alguna cosa, y entonces, la verdad desciende sobre nosotros. Tratados filosóficos.

¿Qué haremos para estimularnos cuando estamos fatigados y cansados de nosotros mismos? Unos, recomiendan la mesa de juego, otros el cristianismo, otros la electricidad. Pero lo mejor, mi querido melancólico, es "dormir mucho", en el sentido propio y figurado. Así terminaremos por tener de nuevo nuestra mañana. Un alarde en la sabiduría de la vida es saber intercalar a tiempo el sueño bajo todas sus formas. Aurora.

CARÁCTER

Antes de que alguien haya puesto su pie sobre nosotros, no sabemos si tenemos diente de serpiente. Una mujer o una madre diría: antes de que alguien haya puesto su pie sobre algo que nos es caro, sobre nuestro hijo. Nuestro carácter está determinado más aún por la ausencia de ciertas experiencias que por lo que hemos vivido. Humano, demasiado humano.

Sólo tiene corazón el que conoce el miedo, pero que domina el miedo; el que ve el pero con altivez". Así habló Zaratustra.

El hombre que ha acumulado mucho veneno dentro de sí es siempre de admirar cuando atraviesa tiempos de grandes emociones y no tiene una repugnancia sistemática por lo “grande". Tratados filosóficos.

Se puede fatigar y debilitar de tal modo a un hombre por los enojos, las inquietudes, la acumulación de trabajo y de ideas, que deje de oponerse a una cosa que tiene aspecto complicado: esto lo saben las mujeres y los diplomáticos. Humano, demasiado humano.

Hay “hombres alegres” que se sirven de la alegría porque a causa de ella nos engañamos sobre su carácter, pero quieren precisamente que nos engañemos. Más allá del bien y del mal.

Se dice de un hombre con el más profundo respeto: "¡Es un carácter!" Sí, cuando exhibe una lógica grosera, una lógica que salta a los ojos de los menos clarividentes. Pero cuando se trata de un espíritu más sutil y más profundo, consecuente a su manera, la manera superior, los espectadores niegan la existencia del carácter. Por esto los hombres de Estado astutos desempeñan siempre su comedia bajo la máscara de la consecuencia grosera. Aurora.

CARÁCTER (MAL)

Hay hombres que no saben comunicar sus pensamientos de otro modo que desfogando su bilis contra todo el mundo. Tratados filosóficos.

CARACTERES

Caracteres del hombre no-científico: tiene por buena una opinión cuando le halaga y se encuentra bien a su sombra. Filosofía general.

CARAS

Es dudoso que un viajero alrededor del mundo haya encontrado sitios más feos que el rostro humano. Humano, demasiado humano.

En otro tiempo se preguntaba: ¿qué es lo que hace reír?, como si hubiese, fuera de nosotros mismos, cosas que tuvieran la propiedad de hacer reír. Aurora.

CARIDAD

¡Hay tal falta de generosidad en el hecho de desempeñar constantemente el papel de donante y dispensador de beneficios! Aurora.

No me inspiran confianza los misericordiosos que son felices en su misericordia: carecen de pudor. Así habló Zaratustra.

Es preciso suprimir los mendigos, pues nos molestan cuando no les damos limosna y nos molestan también cuando se la damos. Aurora.

CASTIGO

Te castigan por tus virtudes. Sólo perdonan sinceramente tus errores. Así habló Zaratustra.

El sentido de la pena no es intimidar, sino colocar a alguien en un puesto inferior de la organización social. Filosofía general.

No deis nunca libre curso al remordimiento, sino decíos: "Esto sería añadir una segunda tontería a la primera." Si se ha hecho el mal, es preciso pensar en hacer el bien. Si se es castigado por una mala acción, hay que sufrir la pena con el sentimiento de que así se hace una cosa buena; de este modo se impide, con el ejemplo, que otros incurran en la misma locura. Todo malhechor castigado debe considerarse como un bienhechor de la humanidad. Humano, demasiado humano.

CELEBRIDAD

A. -Pero ¿por qué evitas a ese grande hombre? B.- ¡Porque no querría juzgarle injustamente! Nuestros defectos no armonizan: yo soy miope y desconfiado, y él lleva indistintamente diamantes falsos y diamantes verdaderos. Aurora.

CELOS

¿No es mejor caer en manos de asesinos que en los ensueños de una mujer celosa? Así habló Zaratustra.

CENSURA

Lo que nosotros hacemos no es nunca comprendido; solamente es alabado o censurado. El eterno retorno.

No hay que llamar buena a una cosa ni un día más de lo que nos parece, pero tampoco un día menos. Humano, demasiado humano. Algunas personas excelentes administran sus censuras de manera que con ellas pretenden distinguirnos. Tratan de darnos a entender con qué interés se ocupan de nosotros. Nosotros las interpretamos mal, tomando sus censuras en serio y defendiéndonos de ellas; así las enojamos y nos enajenamos su voluntad. Humano, demasiado humano.

La alabanza y la censura son actos personales: el que contempla desde un punto de vista superior al que alaba no considera adulación ser elogiado por él. Filosofía general.

La ciencia, que quiere suprimir la alabanza y la censura, quiere suprimir lo maravilloso y conducir a los hombres de modo que esperen siempre lo justo y lo recto. Tratados filosóficos.

En el elogio hay más importunidad que en la censura. Más allá del bien y del mal.

CIENCIA

En los hombres de ciencia anidan las virtudes del soldado y su serenidad especial: les falta la última responsabilidad. Son severos consigo mismos y con los demás y esperan alabanzas. Son varoniles y tienen amor al peligro; tienen que hacerse valientes y jugarse la vida por el conocimiento; odian las palabras gruesas y son inocentes y algo juguetones. Yo sé cuán pobre os parece ese idealismo (que se echa a la espalda el materialismo y el escepticismo y camina cara al sol); pero yo voy con vosotros y me pongo a vuestro nivel; más aún: me hago malo. Tratados filosóficos.

El hombre científico posee una candidez que raya, en miopía: no tiene la menor idea de los peligros de su oficio; cree en el fondo de su corazón que su misión es amar la verdad, amar el bien, la verdad y la belleza. Y no hablo de peligros en razón de los efectos disolventes, sino por lo que se refiere a la enorme responsabilidad que siente aquel que empieza a notar que todas las valoraciones que rigen la vida del hombre le conducen a su ruina. Filosofía general.

¡Amar a la ciencia sin pensar en su utilidad! Pero quizá es ella un medio para hacer al hombre artista en un sentido inusitado. Hasta aquí tuvo que "servir". Una serie de bellos experimentos es uno de los goces más teatrales. Tratados filosóficos.

La perfección de la ciencia y su generalidad racional debe ser alcanzada primero, y luego, la liberación del individuo vendrá por sí sola. Tratados filosóficos.

Lo mejor y más sano de las ciencias, como en las montañas, es el aire vivo que en ellas reina. Los que aman la blandura de espíritu (los artistas, por ejemplo) temen y abandonan las ciencias a causa de esta atmósfera. Humano, demasiado humano.

La ciencia establece en dónde se ha fijado el hombre, y no en dónde se han fijado las cosas. Tratados filosóficos.

Tan pronto como apeláis al socorro de la fe cristiana o de la metafísica, allí donde una ciencia cesa, perdéis la fuerza del heroísmo, y vuestra capacidad científica se ve profundamente rebajada. Ya no escucháis su elevado acento. Os volvéis fríos y os sentís paralizados; ya no os sacrificáis. De aquí el triste aspecto del "sabio"; ha perdido la grandeza de los últimos fines; ya no va hasta el fin, sino que se arrodilla y se arroja en brazos de la Iglesia, o del Gobierno o de la opinión pública, o de la poesía o de la música. "Necesita" aquella renunciación. Tratados filosóficos.

Los brahmanes y los cristianos se apartan del mundo porque le consideran malo (le temen); pero los hombres de ciencia trabajan al servicio de la voluntad de vencer a la naturaleza. Filosofía general.

Todas las mujeres que lo son de veras, experimentan una especie de pudor ante la ciencia. Experimentan la misma sensación que si las miraran por debajo de la piel; peor aún, bajo sus vestiduras. Más allá del bien y del mal.

CINISMO

El cinismo es la única forma bajo la cual las almas bajas rozan lo que se llama sinceridad. Más allá del bien y del mal.

CITAS

Los escritores jóvenes no saben que las buenas expresiones y los buenos pensamientos no se presentan bien más que entre sus semejantes y que una excelente cita puede estropear páginas enteras, y aun todo un libro. Humano, demasiado humano.

CIVILIZACION

La civilización trae consigo el ocaso fisiológico de una raza. Ecce homo.

Dos cimas: la de la cultura y la de la civilización se separan; no nos debemos dejar inducir a error sobre el irreconciliable antagonismo de la cultura y la civilización. Los grandes momentos de la cultura fueron siempre, moralmente hablando, momentos de corrupción; y, al contrario, las épocas de mayor disciplina y domesticación del animal hombre ("civilización") tiempos de intolerancia para los caracteres más espirituales y más audaces. La civilización quiere algo distinto de lo que quiere la cultura, quizá en parte lo contrario… La voluntad de dominio.

Nuestra más ardorosa esperanza es reconocer que, bajo la inquietud de nuestra vida civilizada, bajo las convulsiones de nuestra cultura, se oculta una fuerza primordial, soberbia, fundamentalmente sana que, en verdad no se manifiesta poderosamente sino en momentos excepcionales, para dormirse de nuevo y soñar con un despertar futuro. El origen de la tragedia.

La cordialidad, la afabilidad, la cortesía del corazón son derivaciones siempre dimanantes del instinto altruista, y han contribuido más poderosamente a la civilización que esas manifestaciones mucho más famosas del mismo instinto que se han llamado simpatía, misericordia Y sacrificio. Humano, demasiado humano.

Las privaciones y sufrimientos crecen con el incremento de la cultura del individuo. Aurora.

Vivimos en un tiempo en que la civilización está en peligro de sucumbir por los instrumentos de la civilización. Humano, demasiado humano.

CLASICOS

La lectura de los clásicos -y en esto convendrá todo espíritu culto- es, tal como se practica en todas partes, un procedimiento monstruoso: se hace delante de jóvenes que de ningún modo están preparados para ella, por maestros cada una de cuyas palabras, y a veces su solo aspecto, pone una capa de polvo sobre cualquier buen autor. Humano, demasiado humano.

La nueva concepción del arte, entendido ahora como el gran estimulante de la vida y para la vida, y la concepción del pesimismo, de un pesimismo de la fuerza, de un pesimismo clásico; empleando aquí la palabra "clásico" para hacer no una delimitación histórica, sino una delimitación psicológica. Lo opuesto o pesimismo clásico es lo romántico, en que la debilidad, el cansancio, la decadencia de las razas se formula en ideas y en valoraciones. Ecce homo.

CODICIA

Sin temor y sin codicia, ¿qué sería del hombre? Tratados filosóficos.

CÓLERA

No se mata con la cólera, sino con la risa. Así habló Zaratustra.

COMENTARIOS

El desilusionado habla: "Yo esperaba ecos y no he encontrado más que elogios." Más allá del bien y del mal.

COMERCIANTE

El espíritu comercial tiene sobre sí la gran misión de propagar entre los hombres que son incapaces de elevación una pasión que les proporcione muchos fines y un empleo racional del día, pero nivelando además a todos los individuos y protegiéndolos del ingenio como de una disipación. Forma una nueva clase de hombres que tiene la misma importancia que los esclavos en la antigüedad. Al hacerse ricos adquieren tal influencia, que las potencias espirituales no conocen su ventaja y quieren hacer política. Esta clase trabajadora obliga al fin a las más altas naturalezas a separarse y a formar una aristocracia. Tratados filosóficos.

CÓMICO

En otro tiempo se preguntaba: ¿qué es lo que hace reír?, como si hubiese, fuera de nosotros mismos, cosas que tuvieran la propiedad de hacer reír. Aurora.

COMPAÑIAS

Todas las compañías son malas compañías, a menos que no se acerque uno a sus iguales. Más allá del bien y del mal.

COMPARACIÓN

Cada cosa se puede medir por medio de otra cosa: pero fuera de las cosas no hay medida alguna; por esto, en sí cada magnitud es infinitamente grande e infinitamente pequeña al mismo tiempo. Tratados filosóficos.

Cuando las comparaciones arriesgadas no son la prueba de la malicia de un escritor, son la prueba de que su imaginación está agotada. Pero en todo caso, demuestran su mal gusto. Humano, demasiado humano.

COMPASIÓN

Mi "compasión": …la siento allí donde contemplo un gran despilfarro de preciosas cualidades… o cuando pienso en el destino de la humanidad. La voluntad de dominio. Compadecer equivale a despreciar. Aurora.

La compasión es importuna. La compasión es una ofensa al pudor. Esta virtud es lo que las gentes insignificantes consideran hoy como la virtud por excelencia: no tienen respeto al gran infortunio. Así habló Zaratustra.

La compasión es un sentimiento que contiene goce y que proporciona el gusto de la superioridad en pequeñas dosis. Aurora. No me inspiran confianza los misericordiosos que son felices en su misericordia: carecen de pudor. Así habló Zaratustra.

La cobardía es la más grande dispensadora de limosnas. Humano, demasiado humano.

Si las limosnas no se diesen más que por compasión, ya habrían muerto de hambre todos los mendigos. Humano, demasiado humano. La compasión, por poco sufrimiento que produzca, es una debilidad, como todo abandono a una pasión "perjudicial". Aurora.

Debemos contener con firme mano el corazón, pues si se le deja que haga de las suyas, nos hará perder la cabeza. Así habló Zaratustra.

Es preciso tener cuidado de no estar enfermo mucho tiempo, pues los espectadores se impacientan pronto de la obligación habitual de sentir compasión; es un esfuerzo excesivo mantenerse mucho tiempo en este estado de ánimo. Humano, demasiado humano.

Cualquiera que sea la parte que tomemos en la suerte de un desgraciado, en su presencia siempre representamos una pequeña comedia, no decimos muchas cosas de las que pensamos ni tal como las pensamos, usando de la circunspección de un médico en el lecho de un enfermo que está en peligro de muerte. Aurora.

Mirar los acontecimientos de nuestra propia vida con los mismos ojos con que miramos los de la vida de un semejante es cosa que tranquiliza mucho y constituye una medicina conveniente. Mirar y acoger, por el contrario, los acontecimientos de la vida de los demás "como si fueran los nuestros" -la reivindicación de una filosofía de la piedad-, esto nos destruiría completamente en poco tiempo. Aurora.

Todos los seres humanos quieren que se les mime y se les compadezca. Así habló Zaratustra.

Mirando a un desesperado, cada cual recobra sus alientos. Para consolar a un desesperado, cada uno se cree bastante fuerte. Así habló Zaratustra.

La compasión dificulta en gran medida la ley de la evolución, que es la ley de la selección. El ocaso de los ídolos.

La vida misma no reconoce ninguna "igualdad de derechos" entre las partes sanas y las partes enfermas de un organismo; estas últimas deben ser amputadas, o el todo sucumbe. Compasión con los decadentes, iguales derechos para los fracasados; si ésta fuera la más honda inmoralidad, sería la contranaturaleza misma como moral. El ocaso de los ídolos.

COMPRENSION

Oímos poco e inseguramente cuando no comprendemos un lenguaje que se nos habla. Lo mismo sucede con una música extraña a nosotros como la música china. Por consiguiente la perfecta audición es un continuo adivinar y llenar las sensaciones realmente poco percibidas. Comprender es un pasmosamente rápido imaginar e inferir: por dos palabras adivinamos la oración (al leer); por una vocal y dos consonantes adivinamos una palabra en la conversación, y muchas palabras no las oímos, aunque imaginamos oírlas. Tratados filosóficos.

Lo que nosotros hacemos no es nunca comprendido; solamente es alabado o censurado. El eterno retorno.

¿Cuáles son, en último análisis, las verdades del hombre? Sus errores "irrefutables". El eterno retorno.

CONCEPTOS

Los conceptos más útiles son los que han quedado, por falso que sea su origen. Filosofía general.

El que está en acecho de los juicios que se emiten sobre él, siempre se sentirá molesto, pues ya somos juzgados injustamente por los que están más cerca de nosotros ("los que nos conocen mejor"). Aun los buenos amigos hacen notar su desacuerdo con nosotros con una palabra desfavorable; y ¿serían nuestros amigos si nos conociesen bien? Los juicios de los indiferentes hacen mucho daño, porque tienen un cierto tono de imparcialidad, casi de impersonalidad. Humano, demasiado humano.

CONCEPTO

Nos equivocamos sobre el grado de odio o de temor que creemos inspirar, pues si nosotros sabemos exactamente a qué atenernos respecto del grado de alejamiento en que estamos de una persona, de una tendencia o de un partido, ellos por el contrario nos conocen muy superficialmente, y por esto no nos odian más que superficialmente. Muchas veces encontramos una benevolencia que nos parece inexplicable; pero si la comprendemos, nos ofende porque demuestra que no nos toman bastante en serio, bastante en consideración. Humano, demasiado humano.

CONCIENCIA

Cuando se quiere educar la conciencia, nos abraza mordiéndonos. Más allá del bien y del mal.

Debemos desechar todo escrúpulo de conciencia en lo que se refiere a la verdad y el error, mientras se trate de la vida, para que luego podamos emplear la vida en servicio de la verdad y de la conciencia intelectual. Tratados filosóficos.

La conciencia sólo aparece generalmente cuando el individuo se quiere supeditar a otra unidad superior, la del fuera de sí. La conciencia nace en relación con el ser del cual podemos nosotros ser la función: es el medio de incorporárnosle. Mientras se trata de la propia conservación, la conciencia del yo es innecesaria. Así sucede ya en los organismos inferiores. Lo extraño, lo superior, lo más fuerte es representado primeramente como tal. Nuestros juicios sobre nuestro YO son parodias. Nosotros significamos para nosotros mismos aquello que significamos para los organismos superiores: ley general. Tratados filosóficos.

…en un hombre hay tantas conciencias como seres (en cada momento de su existencia) contiene, que constituyen su cuerpo. Filosofía general.

CONCIENCIA (MALA)

La mala conciencia es una enfermedad, pero una enfermedad del género de la preñez. Más allá del bien y del mal.

…el que practica el desinterés, la abnegación, el sacrificio; esta voluptuosidad es de la misma esencia que la crueldad… la mala conciencia, la voluntad de torturarse a sí mismo dan únicamente la condición primera para fijar el valor del desinterés. Más allá del bien y del mal.

Yo considero la mala conciencia como el profundo estado morboso en que el hombre debió caer bajo la influencia de una transformación, la más radical que haya jamás sufrido: de aquella transformación que se produjo cuando se encontró definitivamente encadenado en el camino de la sociedad y de la paz. Más allá del bien y del mal.

Fuente: Elaleph - Biografía de Friedrich Nietzsche

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

UK betting sites, view full information www.gbetting.co.uk bookamkers